GUILLERMO AGUSTÍN BÁEZ HUERTA (Q.E.P.D.) AGUSTÍN PÍO BÁEZ (Q.E.P.D.) “No llores si me amas, si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo. Si pudieras oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos. Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes, los campos, los nuevos senderos que atravieso, si por un instante pudieras contemplar como yo la belleza ante la cual las bellezas palidecen. ¿Cómo tu me has visto, me has amado en el país de las sombras y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades? Créeme, cuando la muerte venga a romper tus ligaduras, como ha roto las que a mí me encadenaban, cuando llegue el día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga a este cielo en el que te ha precedido la mía, ese día, volverás a verme, sentirás que te amé y que te sigo amando y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas y volverás a verme en transfiguración, en éxtasis feliz, ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo, te llevaré de la mano por los senderos nuevos de luz y de vida, enjuaga tu llanto y no llores si me amas” (San Agustín). En el día de nuestro amado San Agustín, invitamos a familiares y amigos elevar una plegaria en memoria de nuestros amados PÍO y PUPY. NITA HUERTA DE BÁEZ, FÉLIX CARLOS y CYNTHIA, ANÍBAL y MAÑICA, PALOMA, GUILLERMO, FLOPPY, RODRIGO, PÍA y FACUNDO. Agradecidos en Dios.