MIRTHA LILIANA OJEDA DE PAREDES (con foto)
(Q.E.P.D.)
CARTA AL CIELO: Hola amor: Hace 7 años. Parece que fue ayer.
Se fue. No dijo adiós. Lloré. No me escuchó. Que vieja, triste y
cansada imagen me devuelve el espejo. Es la vida que envejece sin piedad. Son las cosas de la vida. Esta vida que se me va, sin querer.
Pero... no puedo olvidar que alguna vez soñamos juntos. El puñal de los recuerdos no es de acero, pero hiere. Y... en el hombre hay heridas, que nunca se dejan ver. Hoy quiero emborrachar mi corazón.
Llora guitarra, llora. Que lloren tus cuerdas, porque quizás a ti te hiera igual, un recuerdo del ayer. Llora mi alma de bohemio, solo y triste en esta noche, noche negra y sin estrellas. Noche de viejas memorias, la calle está desolada y hay mucho frío en mi vida. Hace 7 años: Ella se fue. Nunca creí que me abandonara. Como se abandona, lo que no se ama. Fue en Sao Paulo. Hasta hoy: No sé qué pasó. Cuando me contaron, me quedé pasmado, como sin conciencia, descorazonado. Le abrí los ojos, casi suplicando, y a pesar de todo ya no me tendió sus brazos. Se me fue en silencio. Y... en aquel espacio, me quedé tan solo, como un solitario, con el alma rota, en cien mil pedazos. Dios: Ya me había sentenciado. Me miré al espejo, y... me vi llorando. Hace 7 años. Parece que fue ayer. La vida es dura. Son cosas de la vida. Tu RICAR