Gral. de Div. Don BERNARDINO CABALLERO Nació en Ybycuí (Compañía de Tacuary al lado de Paso Bote) el 20 de mayo de 1839 y falleció en Asunción (Parque Caballero) el 26 de febrero de 1912. El Presidente: Dr. Dario Caballero Bracho y los demás miembros, señores: Lic. María Esther Caballero, Vice Presidente, Dr. Hugo Eligio Caballero, Sr. Demián Saurini, Lic. Roberto Caballero, Sra. Gladys Jara Caballero, Sra. Odilia Caballero, Sr. Carlos Valiente Gracia, Dr. Bernardino Caballero, Dra. Montserrat Caballero y Lic. Guadalupe Tofoletti del Consejo Ejecutivo Central de la Fundación de Familiares y Descendientes del “Gral. Bernardino Caballero”, recuerdan hoy 26 de febrero de 2021, con mucha tristeza pero con verdadera unción patriótica, el centésimo noveno aniversario del tránsito a la inmortalidad del General de División del arma de Caballería: Don Bernardino Caballero Melgarejo, declarado oficialmente y con toda justicia: un insigne HÉROE NACIONAL, tanto por su arrojo de invencibilidad durante la Guerra del 70, así como por sus virtudes cívicas demostradas en la época de paz, con la fundación del Partido Nacional Republicano, como una fuerza política que se empeñó en construir con los pocos recursos disponibles entonces, una Nación, razonablemente, moderna sobre los escombros y rescoldos aún humeantes de la patria destruida por la guerra, y que por ello, su acrisolada memoria, cual faro vigilante, requerirá siempre de quienes vayan sucediéndose en la dirigencia de tan glorioso Partido, el fiel cumplimiento de aquellos postulados ideológicos y doctrinarios irrenunciables y genuinamente republicanos, que cimentaron su nacimiento institucional, en tan difícil momento histórico del país, teniendo el compromiso ético de privilegiar siempre de entre los suyos al mejor, en desmedro del peor, al virtuoso en vez del corrupto, ya sea en las justas electivas, así como en los otros quehaceres relevantes de la vida nacional. Ruegan a los amigos, parientes, correligionarios y personas piadosas que eleven desde el lugar donde estén, una Plegaria al Señor por la salvación de su alma, y que brille para él la luz perpetua.