Gerardo Manuel Cacace Amarilla (06/03/56 – 25/05/06)
Querido Manolo:
Nunca pensé que cuándo te escribiera esta carta, sería tan joven
pero ya pasaron tres años y a veces todavía me pregunto si esto es real!
Puedo hacer una lista inmensa de las cosas que extraño de cuándo estabas, de lo mágica que hiciste nuestra infancia, la mía y la de mis hermanos.
De las incontables veces que de una cara triste hiciste aparecer una sonrisa en el rostro de alguien, tan solo con decir un chiste!
O cuándo entrabas de puntillas cual niño para pegarnos un susto y luego reír a carcajadas!
Siempre supe que tenías algo especial, algo que me conquistó desde pequeña, que manera de vivir la vida, a tu lado todo siempre era una aventura!
Y yo a los lejos, siempre te observada, quería grabar todos aquellos momentos juntos, sabía que pronto iban a valer mucho más de lo que podía imaginar.
Sentía
sabía que no estarías mucho, porque a aquellos que nos iluminan tan fuerte, la luz se les apaga más rápido.
Pero son aquellos, los que después de irse nos dejan entre lágrimas, una incontenible sonrisa!
Tu esposa e hijos, tu madre y hermanos invitan a la misa a celebrarse en la iglesia Encarnación, hoy, a las 18:30 horas.