Dr. RAÚL ANÍBAL ROLÓN CABALLERO (Q.E.P.D.)
* 05-07-1987 + 21-05-2018
A quienes nos acompañaron
Familiares, amigos, compañeros, colegas
A quienes nos fortalecen, con demostraciones de cariño y aprecio
En nombre de toda la FAMILIA y en el de RAÚL
¡¡¡GRACIAS!!!
El trato habitual con él dejaba la rara sensación de que no era de este mundo, o no era para este mundo.
En mayor o menor grado los seres humanos somos mezquinos, egoístas, superficiales.
Él posiblemente no estaba exento de esos defectos, pero...
Sus virtudes: la inteligencia, el discernimiento, la franqueza, la honestidad, la nobleza, la generosidad, la empatía, la lealtad, el espíritu de servicio, no permitían suponer siquiera cualquier atisbo de mezquindad o egoísmo.
No somos quiénes para juzgar, no nos corresponde. Solo podemos testimoniar lo que vimos y sentimos.
Y habiendo visto y sentido y compartido, las etapas de su vida, su crecimiento como persona, sus luchas, reveses y triunfos, incluso su cotidianeidad (esa que a veces conlleva alegrías, satisfacciones, discusiones, sinsabores o sensaciones fugaces de frustración o decepciones; por las cuales necesitamos sentirnos perdonados); durante los 30 años que lo tuvimos; es que daba la sensación de que su vida terrenal iba a ser efímera.
En pocas palabras, alguien que reuniera tantos valores y virtudes, y que los desplegara con candor y sencillez, simplemente no era para este mundo.
En algún momento, más temprano que tarde, se iría a un lugar mejor.
Ya no está... al menos no en este mundo, que demasiadas veces resulta incómodo y abruma
donde con tanta gente que lo amaba y quizás su único mínimo atisbo de egoísmo se sentía solo,
pero cómo no sentirse así cuando se aprende a ''SER'' en este mundo tan distante del ''SER''.
No nos cabe duda de que está en paz; sin tristeza, sin dolor, sin culpas!!! Libre de vicisitudes terrenales, en ese espacio-tiempo invisible e intangible pero real!!! En ese mundo de las ideas mencionado por antiguos pensadores, donde el hombre se libera de su egoísta existencia física.
Y habitan las almas eternas e inmortales, en donde confluyen los pensamientos filosóficos y místicos, en esa isla de los bienaventurados con sensaciones intensas de paz, armonía y belleza; y a salvo de las frustraciones, el sufrimiento y la muerte.
FAMILIA ROLÓN CABALLERO.