SOFÍA GONZÁLEZ (Q.E.P.D.) Parece mentira que hayan pasado veintiún años de tu partida. Esos dulces ojos verdes se apagaron para siempre un primero de junio de 1995, llevándose, tu vitalidad de mujer madura, porque la vida te fue arrebatada demasiado pronto sin poder disfrutar de tus hijos, nietos, como te lo merecías querida abuela. Aunque los años hayan pasado, velozmente tu recuerdo está vivo en mi corazón, como el primer día de tu partida. Doña Sofía tu vida estuvo llena de sacrificios, desde pequeña, pero te hiciste fuerte ante la adversidad, saliendo adelante por todos tus hijos a quienes amaste profundamente. Ella jamás hizo distinciones, ni con sus ocho hijos, ni con sus nietos. Aún así siento que no te pude disfrutar, como hubiera querido, porque las distancias nos separaban y mamá no contaba con los medios suficientes, para estar contigo cada verano de aquellos tiempos. Esos ojos, color esmeralda brillarán, por siempre, dejando una estela de bondad que guiará los pasos de las generaciones futuras y de quienes, tus hijos, nietos y biznietos, que te recordarán, con amor sin olvidarte jamás, querida abuela descansa en paz.