Asunción, 12 de enero de 2014
Dr. JAVIER ACOSTA (Q.E.P.D.)
Un gran hombre fue llamado a la viña del Señor. Deja un gran vacío en la patria, vacío que dejan los grandes hombres y por sobre todo en su familia, difícil de llenar, pero, por otra parte, a esta le queda la tranquilidad de saber que ya está donde debe estar, por encima de los pesares que la vida terrenal depara.
Javier, para sus íntimos, era hijo de un hombre y de una mujer de trabajo. Don Máximo Acosta Colmán y Doña Clotilde Agüero. Lo que equivale a decir que el trabajo, el sacrificio y la honestidad fueron la fragua donde templó su vida y su carácter.
Estudioso de los problemas nacionales, en la Licorería Acosta, obra de su padre, vivió investigando siempre la utilización de los recursos naturales de nuestra patria. Fue así como creó el Pulp Naranja, multiplicado después en el Pulp Pomelo y Pulp Piña. El primero, al ganar el mercado norteamericano, tiene hoy jerarquía internacional.
Otro de los temas que fueron de su interés de estudioso fue la calidad de la caña paraguaya. Mucho se esforzó en la eliminación de los alcoholes superiores y los ésteres, para mejorar así la calidad de este otro gran producto nacional.
En lo personal, fue un hombre modesto, investigador estudioso, trabajador, honesto por encima de todas las cosas, patriota, muy dedicado a su familia y que siempre honró el nombre de sus padres.
Su hijo, hijas y nietos tienen delante de sus vidas el poderoso ejemplo de una vida austera, correcta y siempre bajo la invocación de Dios, nuestro Señor.
Fuimos compañeros y hermanos, desde los 12 años, en la secundaria, en el entonces Colegio Alemán, Deutsche Schule, actualmente Colegio Goethe, y 6 años en la entonces Facultad de Química y Farmacia (FQF), actualmente Facultad de Ciencias Químicas.
Dios lo tenga en su gloria.
HORACIO C. SOSA TENAILLON
MARÍA AMELIA PAES DE LIMA