*FOTO* General de División (SR) Don Bernardino Caballero Melgarejo
Nació el 20 de mayo de 1839, en la Compañía de Takuary, al lado del Paso Bote, del distrito de Ybycuí, departamento de Paraguarí.
Murió el 26 de febrero de 1912, en la actual sede del Parque Caballero, ciudad de Asunción.
El Consejo Ejecutivo Central de la Fundación General Bernardino Caballero, presidido por el Dr. Darío Caballero Bracho y los demás miembros: Lic. María Esther Caballero, Vicepresidente, Dr. Hugo Eligio Caballero, Sr. Demián Saurini, Lic. Roberto Caballero, Sra. Gladys Jara Caballero, Sra. Odilia Caballero, Sr. Carlos Valiente Gracia, Dr. Bernardino Caballero, Dra. Montserrat Caballero y Lic. Guadalupe Tofoletti recuerdan con mucho cariño en la fecha el centésimo octogésimo segundo aniversario del natalicio del Gral. de Div. don Bernardino Caballero Melgarejo, quien fue un patriota de verdad y un estadista visionario, que cuando ejercía la Primera Magistratura de la Nación y en plena etapa de la reconstrucción nacional, de cuya empeñoza ejecutoria fue su verdadero adalid, fomentó con los mejores propósitos la creación de los Centros de Enseñanzas vitales, así como coadyuvó en la creación de la propia Universidad Nacional de Asunción (1889), dotándoles de profesores extranjeros, de cuyas aulas salieron los primeros intelectuales y dignatarios: hombres y mujeres de todas las convicciones políticas, quienes cimentaron el surgimiento de la Generación del 900, un movimiento intelectual integrado por una sola generación de la patria agredida y hecha escombros tras la gran hecatombe de 1864-1870, que evitó la extinción del Paraguay como entidad independiente, tal cual era el objetivo de la Triple Alianza y su aliada la Legión Paraguaya como hubo de comprobarse luego de manera fehaciente, hizo repoblar a la Nación, forzó el retiro de las fuerzas aliadas de ocupación, incorporó a la ciudadanía a la vida republicana, y reencauzó sus instituciones levantándole de las cenizas, merced a la voluntad valerosa y el sacrificio titánico de sus hijos, en pos de su recuperación definitiva y de un futuro mejor.
¡Loor y gloria a su augusta y respetada memoria de Héroe invencible del Paraguay eterno!