ANA DOLORES VDA. DE CÁCERES (Q.E.P.D.) Hoy el cielo abre sus puertas de par en par a un alma que fue un ángel en la Tierra; el ser más puro, sabio, noble, paciente y dulce que cinco generaciones han tenido el privilegio de conocer. Los agradecimientos nunca serían suficientes. Por tu incansable entrega, tu incondicional amor y tu desinteresada preocupación por cada uno de nosotros; mujer virtuosa, honorable e irremplazable, con una fé en Dios inamovible y una sonrisa inolvidable que inspiraba a todos a tu alrededor. Te dejamos ir, con admiración eterna, y la certeza de que ya estás descansando en el cielo en brazos de Aquel que nos dio la bendición de tenerte entre nosotros. Hasta que nos volvamos a ver, Doña Anita. Gracias, gracias y mil veces gracias. Te despedimos con honores. TUS HIJOS, NIETOS, BISNIETOS Y TATARANIETOS.