EDGAR ISIDRO AYALA (Q.E.P.D.) HERMANITO QUERIDO: Hoy se cumple 1 año del día más triste que me ha tocado vivir, el día en que decidiste partir. Los que creemos en Dios tenemos la fe de que existe otra vida más allá de la muerte y yo creo en él por sobre todas las cosas y sé que vos estás en ese lugar. Pero eso no me consuela, quiero tenerte aquí conmigo, para abrazarte y besarte como lo hacía cada vez que te tenía cerca mío y decirte MICHO, ¡cuánto te quiero y cuánto te extraño! No existe un solo día que no te recuerde y es difícil para mí saber que cuando vuelva a Paraguay solo podré llevarte flores al cementerio, y yo no quería eso; mi ilusión era volver y darte un abrazo. Me cuesta resignarme a haberte perdido. Sé que sufriste y que nadie pudo comprenderte y entenderte. Te pido perdón, Hermanito Querido, porque yo tampoco supe entenderte. Gracias por darme la niñez que me diste; no la recuerdo de otra manera, más que la de andar de tu mano por nuestro barrio y nunca te voy a olvidar; para mí eso es imposible. Espero que donde estés lleves en cuenta todo el amor que te he tenido y que lo voy a tener toda mi vida. Descansa en paz, hermanito, descansa en paz.... Con todo su amor, tu hermana RAMONA. A todas las personas que acompañaron a mi familia y lo siguen haciendo muchísimas gracias, especialmente a los choferes. Gracias y que Dios los bendiga. Invito al rezo del novenario a partir de hoy, a las 17:15 hs., en el domicilio de sus padres (Barcequillo). GLADYS RAMONA AYALA.