Prof. MILCIADES HUESPE CHAPARRO (Q.E.P.D.) Hace seis meses que has partido de nuestro lado, pero tu recuerdo y tu enseñanza nos acompañarán por siempre; fuiste un padre ejemplar, un abuelo único y un gran amigo sincero, por eso todos te recordamos siempre con mucho amor y vivirás eternamente en nuestros corazones. Tu hijo político: DOMINGO GERMÁN QUIÑÓNEZ, y tus nietos: GUILLERMO JAVIER, JUAN SEBASTIÁN y ESTEBAN MAURICIO; ODINA y EUGENIO QUIÑÓNEZ, SANDRA, SOLEDAD QUIÑÓNEZ, HUMBERTO PARISI y CRISTINA GONZÁLEZ.
Prof. MILCIADES HUESPE CHAPARRO (Q.E.P.D.) Sé que Dios te tiene en un lugar privilegiado, la ausencia será breve y un día de regreso tendré la tierna sensación de tu beso, que no me diste al partir, vendrás en la esencia de las flores, en la brisa sutil de las mañanas, en que pensando en vos yo despierto. Te veré en las nubes, sonriéndome en el cielo, en el sol fuerte de cada mañana. Hoy mi alma está llena de fantasmas, desengaños y mucho dolor. Sin embargo sé que el abismo de la muerte no impide que me escuches, Papito, ¡qué falta me hacés! Sabés que pienso en vos todos los días, con ternura, pues ya no está quien me orientaba y exigía, pero al mismo tiempo me amaba y prefería más que nadie. El que al minuto de regañarme con severidad me derretía sonriendo, guiñando el ojo con ternura. Ya se fue mi gran maestro de la escuela de la vida, el que se volvía un niño jugando con Guillermo, Esteban y Juan Sebastián, sus nietos preferidos. ¡Cumpliste, Papito!, gran campeón y gladiador, ¡gracias! Porque les diste a mis hijos la confianza y seguridad para enfrentar la vida. Ahora ya saben nadar, andar en bici y jugar a la pelota, como vos tanto querías, todo gracias a vos. Con tanta paciencia y amor les enseñaste tanto, como una ves lo hiciste conmigo. Al mirar al cielo ellos te recuerdan todos los días como la estrella más linda e importante, pues saben que la bendición a darles siempre venís. A seis meses de que se me partió el corazón al despedirte, mi alma llora. Te ama y extraña profundamente, ¡más que a nadie en el mundo!, tu única consentida, la más preferida para ti, DIANA.