DIANA MONTÓRFANO DE ORTIZ (Q.E.P.D.) Gracias a ti he sentido dulces palabras amorosas que tantas veces me consolaron. En un momento inesperado te conocí, después de tanto esperar a esa verdadera amiga, te encontré; sin dudar, en algún momento te auxilié, queriendo tu felicidad, te alenté. Hoy ya no estás, pero quiero que sepas que te quiero en demasía. Eres mi mejor amiga y nada ni nadie lo cambiará. Una mejor amiga que es difícil de encontrar y es buena suerte tener, así como la tuve yo. Es tan difícil expresar con palabras todos los momentos compartidos. Cuando todo iba cuesta abajo, tú con tu sonrisa nos has iluminado, transmitiéndonos toda tu fuerza y entereza. A través de tu positivismo, juntas vivimos experiencias tan fuertes que nunca las olvidaré. Siempre tuviste ganas de seguir adelante, aún en contra de la adversidad. Sonrisa maravillosa, amistad sincera, nobleza interminable, dulzura personificada, apreciada por todos. Siempre estarás en nuestros corazones; y aquí, en el altar que tengo dedicado a tu memoria en mi corazón, vivirás eternamente hasta que contigo y ante Dios nos volvamos a encontrar. ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! Acompaña al coro celestial con esa voz angelical en este día tan especial y en ese escenario de la vida eterna nunca nos dejes de cantar. Con inmenso cariño. NORMA.