SARA FERRARI MOLINAS (Q.E.P.D.) Acudió al llamado del Señor el 12 de diciembre de 1998 MADRE QUERIDA: En este día tan especial, te recordamos con el amor de siempre, agradeciéndote todo el sacrificio que hiciste para no solo educarnos a nosotros tus tres hijos, sino también a todos tus nietos (nuestros hijos), a quienes con tanto amor nos ayudaste a criarlos... y educarlos. Como creyentes, esperamos ansiosos el día en que en la Paz Celestial nos volvamos a ver y descansar juntos por toda la eternidad. Gracias, mamá, por tanto sacrificio... Y tu amor incondicional para con cada uno de nosotros, gracias por tu garra y sacrificio, pues sola batallaste las mil y una batallas, siempre tratando de darnos a todos por igual lo máximo que podías. Descansa en paz, querida madre, mujer ÚNICA y VALIENTE. TUS HIJOS, NIETOS y BISNIETOS.