Viernes 14.09.2007Aida Amini Elizabeth Romberg de Barreto
AIDA AMINI ELIZABETH ROMBERG DE BARRETO (Q.E.P.D.) Falleció el 15 de setiembre de 2006. Hemos buscado alguien que luche por la vida, y te encontramos a ti. Hemos buscado alguien con quien conversar, y te encontramos a ti. Hemos buscado alguien con quien compartir la fe, y te encontramos a ti. Hemos buscado alguien a quien respetar, y volvimos a encontrarte a ti. Te hicimos pues, hija nuestra... Sin sospechar siquiera tu magnitud. Porque deseábamos alguien que comprenda cómo pasamos por la vida. Alguien suficientemente fuerte para darnos ánimo y no dejarnos desfallecer. En el aniversario infausto de tu transformación angelical. Es difícil admitir tu ausencia, y aun mucho más comprenderla. Por eso deseamos, amadísima y ya incorpórea hija, duermas dulce. Tan dulce como fuiste. Así tu paz, Dios mediante, nos da amparo y nos cobije. De algún modo, día a día nos acercamos hasta el límite posible. Para que a su vez tú te acerques hasta la frontera celestial. Nos prodigue su bendición, resignación y calma. Hasta el encuentro conjunto, querida ELY. Tus padres invitan a la misa a oficiarse el día 15 de setiembre, a las 18:30 hs., en la capilla de los Migrantes (Ex Seminario, Avda. Kubitschek y Azara).
AIDA AMINI ELIZABETH ROMBERG DE BARRETO (Q.E.P.D.) Falleció el 15 de setiembre de 2006. La congoja y desaliento que provoca tu ausencia jamás podrá extinguirse. Pero debemos decir que sin ser mejor que al inicio, tu recuerdo permanente lo atenúa. Pues lo esencial para el corazón es invisible a la realidad tangible. Bien es cierto que Dios hizo a la mujer para ayudar al hombre. Lo pensó, tal vez, porque un hombre solo no sabe ayudarse. Y tú, esposa y madre de inconmensurables virtudes. En cada acto nos lo traduces, con solo pensar en cómo lo harías. Muchos te conocieron de antes, y muchísimos más luego de tu partida. Sin embargo, nosotros vivimos el privilegio de compartir tu tiempo. Así es, señora y madre nuestra. Nosotros que conformamos tu pequeña aldea. Esa que nos enseñaste a desafiar con aciertos puros de tu integridad intachable. Recordarte es la magia cotidiana. Y aunque más nos duela, y aún con lágrimas en el alma, siempre vives en nuestros días... Amada mujer, esposa y madre. Que en el legado de tus hijos... Siempre estarás presente. Tu esposo CARLOS, tus hijos: CARLOS JOSE, MONTSE, ANTO y DJANA.