Domingo 14.08.2016Claudia Raquel Arzamendia Valentino de Velázquez
CLAUDIA RAQUEL ARZAMENDIA VALENTINO (Q.E.P.D.) Un día como hoy, hace siete años ya, dejaste tu morada terrenal para llegar sin escalas a tu morada celestial. Esa morada con la que tanto soñaste, esperaste, perseveraste para saberte merecida, y por la que luchaste sin pausa sin atender a los dolores interminables que aquejaban tu cuerpo, dolores que supiste capitalizar para el bien de los demás, y aunque no lo sabían, tú seguiste ofreciendo por ellos una y otra vez. Quizás hoy todavía no se han enterado de tu sacrificio, pero no hay amor más grande que aquel que ofrece su sufrimiento y vida por los demás. Tu ejemplo para nosotros fue tan fuerte que su impacto sigue viviendo en nosotros. Hoy más que nunca, mamá, gracias a tus enseñanzas que pudimos atesorar en el poco tiempo que nos tocó estar a tu lado, somos ya jóvenes con ideales y ganas interminables de ser personas de bien y estamos dispuestos, mamá, a seguir tu ejemplo. Como dice la letra de la ORACIÓN: “Haz que yo sepa también convertir todos los momentos de mi vida en ocasión de amarte, y de servir con alegría y con sencillez” (Oración a San Josemaría Escrivá). Así te recordamos hoy y siempre. Oraremos por el eterno descanso de tu alma. MARÍA GABRIELA, MAURICIO RAMÓN y CARLOS VELÁZQUEZ.