Lunes 14.02.2011Claudia Raquel Arzamendia Valentino de Velázquez
CLAUDIA RAQUEL ARZAMENDIA VALENTINO (Q.E.P.D.) ¿De qué amor se trata? La Sagrada Escritura habla de dilectio, para que se entienda bien que no se refiere sólo al afecto sensible. Expresa más bien una determinación firme de la voluntad. Dilectio deriva de electio, de elegir. Yo añadiría que amar en cristiano significa querer querer, decidirse en Cristo a buscar el bien de las almas sin discriminación de ningún género, logrando para ellas, antes que nada, lo mejor: que conozcan a Cristo, que se enamoren de El. El Señor nos urge: portaos bien con los que os aborrecen y orad por los que os persiguen y calumnian. Podemos no sentirnos humanamente atraídos hacia las personas que nos rechazarían si nos acercásemos. Pero Jesús nos exige que no les devolvamos mal por mal; que no desaprovechemos las ocasiones de servirles con el corazón, aunque nos cueste; que no dejemos nunca de tenerlas presentes en nuestras oraciones. Esa dilectio, esa caridad, se llena de matices más entrañables cuando se refiere a los hermanos en la fe, y especialmente a los que, porque así lo ha establecido Dios, están más cerca de nosotros: los padres, el marido o la mujer, los hijos y los hermanos, los amigos y los colegas, los vecinos. Si no existiese ese cariño, amor humano noble y limpio, ordenado a Dios y fundado en El, no habría caridad. Amigos de Dios. Con la fuerza del amor. Hace un año y seis meses que desde la morada del Señor nos acompaña tu amor, ese amor que siempre se manifestó a través de la palabra entrega, con la cual supiste decir que sí a la voluntad del Creador. Damos gracias a Dios por tenerte como ángel y custodio nuestro. Nuestros corazones llenos de amor y calurosos recuerdos elevarán una plegaria por tu alma en la parroquia de San Pedro y San Pablo a las 19 hs. Dios bendiga su presencia. Tus hijos, MARIA GABRIELA y MAURICIO RAMÓN, y tu esposo, CARLOS.