A mi madre Lidu.
Un día te veré
Un día te veré, tan solo estás durmiendo, yo lo sé; un día te veré y no más despedidas esta vez.
Te reconoceré, te abrazaré y al lado de tu cuello sé que lloraré; me mirarás y reirás y me dirás, no muerte ya.
Es tan difícil comprender que ya no estás y resignarse al aceptar la realidad, me encantaría que fuera un sueño y despertar.
Pero es mucho pedir, no hay vuelta atrás, tú dejaste un gran vacío en mí, mas hoy comprendí... un día te veré.
A un mes de tu partida, te lloro incansablemente, Mamita, al igual que Papá y mis hermanos Edel, Fabi y Ray.
Andrés Baumgarten