ANTONIA IBAÑEZ DE GUERIN (Q.E.P.D.) Hola Ma: Perdón, fue una tarde hace dos años, llamó Adri y me dijo: tu mami se nos fue; aún recuerdo la voz de Cinthia diciéndome: no, vieja, tranquila, seguro y todo esto es un error, tranqui que yo llamo al cel de tu Ma. Volvió a llamar y ya no pudo hablar, el corazón nuevamente había derrotado a la mente, sabía que esta vez nos estabas dejando para siempre, sabía que esta vez ya no había forma de tenerte. Cómo acostumbrarnos a vivir sin vos, hoy le vemos a Pa siempre sentado en su cama tomando su mate solo, de repente parace que se va a quebrar, pero no, él es como el junco, se dobla pero sigue en pie; afuera lluve y hace frío, las calles están vacías y deciertas y comienzan a vestirse de torrentes de aguas que arrastran recuerdos, promesas y sueños, produciendo heridas en el corazón, perdón Ma, Pa quizo cambiar tu historia, no pudo, no puede, el mundo, la vida, tu lo quisiste así, culpables somos todos, cuanto vacío hay en nuestra casa, te amamos Ma; hoy como ayer y como siempre, te extrañamos. Tu esposo: OPTACIANO, Tus hijos: MAGUI, ARI, MELI.