(foto) AGUSTÍN MATIAUDA ALTENHOFFEN (Q.E.P.D.) 5-XI-2014
La muerte prematura del Bueno
Sabiduría 4, 7-17
El justo, aunque tenga un fin prematuro, gozará del reposo.
La vejez honorable no consiste en vivir mucho tiempo ni se mide por el número de años.
Porque se hizo agradable a Dios, el justo fue amado por él, y como vivía entre los pecadores, fue trasladado de este mundo.
Fue arrebatado para que la maldad no pervirtiera su inteligencia ni el engaño sedujera su alma.
Llegado a la perfección en poco tiempo, alcanzó la plenitud de una larga vida.
Su alma era agradable al Señor, por eso, él se apresuró a sacarlo de en medio de la maldad. La gente ve esto y no lo comprende; ni siquiera se les pasa por la mente.
El justo que muere condena a los impíos que viven, y una juventud que alcanza pronto la perfección reprueba la larga vejez del injusto.
María Cristina Osnaghi e hijos Mundi, Luciana, Fabiana, Eleonora, Silvana y Silvina participan con profundo dolor el fallecimiento del querido Agustín, en la ciudad de San Pablo, Brasil. Ruegan elevar una oración por el eterno descanso de su alma.