DR. VÍCTOR RAÚL ROMERO
Cuando tenga que dejarte por un corto tiempo,
por favor, no te entristezcas ni derrames lágrimas,
ni te abraces a tu pena.
A través de los años, por el contrario, empieza de nuevo,
con valentía y con una sonrisa.
Por mi memoria y en mi nombre vive tu vida,
y haz todas las cosas igual que antes.
No alimentes tu soledad con días vacíos,
sino llena cada hora de manera útil.
Extiende tu mano para confortar y dar ánimo.
Y en cambio, yo te confortaré y te tendré cerca de mí.
Y nunca, nunca tengas miedo de morir,
porque yo estaré esperándote ¡en el Cielo!
San Agustín
Abuelo Víctor: A dos años de tu viaje al cielo, te extrañamos muchísimo,
pero tu presencia está viva entre nosotros a través de todas las cosas bellas
que nos dejaste como lección de vida, y sobre todo del amor, las bromas
y los carameluchis que siempre nos dabas. Nada del amor que te tenemos ha
cambiado; al contrario, el amor es más fuerte a la distancia...
EZEQUIEL y MANU