SIMÓN SIRINEO DURÉ (Q.E.P.D.) No he muerto, y no quiero que me recuerden con lágrimas como aquel que no tiene esperanza. No he muerto; aunque mi cuerpo no esté, siempre mi presencia se hará sentir, seré el silencio de nuestro hogar, que tanto compartimos, seré la brisa que besará sus rostros, seré un recuerdo dulce que asista a su memoria, seré una página bonita de su historia. Perdón a todos, tomé únicamente uno de los trenes anteriores y se me olvido decírselo. No estoy muerto, solo me fui antes... Te recordaremos siempre, tu esposa: AIDA VDA. DE DURÉ y tu hijo: SIMONCITO DURÉ.