RECUERDO A EDUARDO BITTAR
Dios no prometió días sin dolor, risas sin tristeza ni sol sin lluvia, pero sí prometió fuerza para nuestros días, consuelo para nuestras lágrimas y luz para nuestros caminos.
Hoy nos despedimos diciéndote hasta pronto, ya que sabemos que el transitar por esta vida es solo un caminar hacia un Paraíso, del que estamos seguros ya formas parte y agradecidos infinitamente con Dios y la Virgen María por habernos regalado 86 años de una vida llena de sencillez y nobleza, años en los que pudimos disfrutarte y quererte, años en los que nos demostraste que con el ejemplo se predica y educa.
Nunca vamos a defraudarte, ya que contigo aprendimos que el amor está por sobre todo, nos acompañaste y ayudaste siempre, nos enseñaste y trasmitiste valores como la honestidad, la solidaridad, la fidelidad, la confianza; valores que para vos siempre fueron innegociables.
Solo podemos decirte GRACIAS y que NUNCA vas a dejar de faltarnos, porque el vacío que dejas en nuestros corazones es muy grande, pero cumpliste una Gran Misión, y si Dios quiso llamarte, sabemos que lo hizo para que estés entre sus Ángeles del Cielo.
Te AMAMOS INFINITAMENTE...
Queremos agradecer por este medio a tanta gente, amigos, familiares que nos acompañaron todo este tiempo... por tantas oraciones... Y a los médicos y enfermeros que dieron todo de sí, y estuvieron a tu lado cuidándote con tanto cariño. Muchísimas gracias a todos y que Dios y su Madre Santísima les colmen de bendiciones. Quien pasó por nuestras vidas y dejó luz ha de resplandecer en nuestras almas para toda la eternidad.
Tu esposa: DEDY, tus hijos: JORGE y CYNTHIA, KARINA y JEAN, LILLIAN y ÓSCAR y TUS NIETOS que te aman.