JORGE LUIS GONZÁLEZ RUIZ (LUISITO)(Q.E.P.D.)
A mi querido esposo:
No existen suficientes palabras para expresar el profundo dolor y el inmenso vacío que tu pérdida ha significado para tu hijo y para mí. En ocasiones sigo oyendo tu voz, llamándome, y cuando me dirijo a tu preciado escritorio, veo tu ausencia y se apodera de mi una desoladora pesadumbre. Nunca olvidaré tu despedida cuando me dijiste que le recordara siempre a JORGITO quién fue su padre, lo mucho que le quiso y todo lo que disfrutó de él mientras la vida se lo permitió. Por mi parte tengo que agradecerte profundamente el haber luchado conmigo para tener a nuestro hijo y no haberme dejado nunca sola, aunque mi mayor tristeza es que no podrás ver crecer a JORGITO y no le escucharás decirte papá. A pesar de todo, me queda el consuelo de tus últimas palabras, aunque en ese instante mi corazón se partió en mil pedazos, cuando me dijiste que velarias por nosotros desde el cielo para siempre. Yo sé que el Señor te deparará allí un lugar honorífico, reservado a personas bondadosas y generosas como tú y mi único aliento es saber que esto, en realidad, no es un adiós y que volveremos a vernos, para estar de nuevo juntos, en la otra vida.
Tu esposa NORMA LUCÍA y tu hijo JORGITO que te quieren.