EUSEBIO RUDECINDO SOTO GIMÉNEZ 1941 - 2015
Q.E.P.D.
Tekove marangatu Pypore
''Yo siembro en vida con sencillez y con mi gente la semilla del 'no me olvides' para después de vivir cosechar las flores 'siempre vivas del recuerdo' ''. Frase expresada en castellano por el Poeta Teodoro S. Mongelós, una tarde de un tiempo lejano a dos adolescentes, quienes hacían preguntas a su amigo y vecino Don Te’o.
Hoy, febrero 2015, querido hermano Chindo, quiero socializar el caminar tuyo por este nuestro Paraguay, desde el pensamiento compartido en ese entonces con el Poeta amigo.
Tu vida siempre fue una plena convivencia con la alegría y el dar generoso desde todo tu ser, siempre con integridad y coherencia. Y siempre con el lenguaje y gesto de la humildad justa y prudente.
En ti, la utopía del ''SER'' se construía desde un hoy presente que permitía avizorar el horizonte del futuro como una realidad vital siempre en comunidad y con la persona.
Agradecida estoy por haber compartido contigo momentos de búsqueda reflexiva sobre la finalidad del ser humano, su porque de ''SER Y ESTAR'', su trascendencia.
Nuestras coincidencias nos hermanaban de que la esencialidad del Ser Humano nunca es egoísta y solitaria. La solidaridad es requisito fundante de toda condición humana y en total integración con todos los seres vivos e inanimados que configuran nuestro universo.
La dignidad asumida con valentía cubrió con su manto de ternura toda debilidad ante las circunstancias de tu vivir y mucho más ese tiempo en que definiste a tu enfermedad como un tiempo intransferible de proyecto vital hacia la esperanza de un viaje siempre cierto y seguro para todas las personas.
Tu vida y tu partida nos enseñan que la praxis del BUEN VIVIR no tiene nada que ver con el egoísmo del VIVIR BIEN y nada más.
En nombre de tu Comunidad y de todas tus personas queridas, este reconocimiento y recuerdo.
Maymáva nde rapicha remiandu: Mandu'a porä ohesape ndejeho ha ombogue tesarái.