Regresó a la Casa del Padre Celestial el 4 de junio de 2007 PAPITO QUERIDO: ¡Hoy hace un año que nos dejaste! Cuánto dolor nos quedó en el alma, ya nada es igual. Fuíste un gran hombre, humilde, sencillo y cariñoso. Seguros estamos que estarás gozando de la gloria de Dios desde donde sigues protegiéndonos. Tu ESPOSA, HIJOS y NIETOS invitan al final del novenario hoy, a las 17:00, en el domicilio familiar de la ciudad de Paraguarí. Agradecidos en Dios.