MARÍA PAZ MELGAREJO AQUINO (Q.E.G.S.) 133 meses ya del último beso que recordamos, ese beso con sabor a lágrimas, tan dulce y a la vez tan amargo, donde se juntaron nuestras almas por última vez, a sabiendas que jamás lo volveríamos a hacer. Te recordamos MARÍA PAZ, cómo cambiaste nuestras vidas. Tu ausencia nos causa dolor, pero recordándote generas alegría entre nosotros, es como si estuvieras aquí presente. Te fuiste, pero te quedaste en los mejores instantes de todos. Participamos, pero no estaremos por la seguridad de sus amigos, muy pronto nos encontraremos de vuelta.