ALAN SAID DUARTE DAMEN (Q.E.G.S.) ALANSITO: El dolor de la separación sigue aferrado en nosotros, y por es eso que nuestro camino se hace más largo y penoso. En estos años de tu ausencia, día y noche levantamos nuestros ojos de lágrimas hacia el cielo y nos preguntamos de donde vendrá nuestro auxilio y como siempre tenemos una sola respuesta, vendrá del Señor que hizo el Cielo y la Tierra. ALAN: Vivimos con mucho dolor, este dolor que nos desnuda como quitando la vida, pero sabemos que duermes para volver en la primavera de la resurrección, como las flores. Las lágrimas, el dolor y la protesta no desaparecen, siempre quedan al acecho del momento en que pueda estallar. “Señor, hágase tu voluntad, traiga dolor o alegría”. PAPA, MAMA, THALYA.