MARÍA DEL CARMEN SANTACRUZ LÓPEZ Fue al encuentro del Señor el 2 de junio de 2004 Si las lágrimas y el dolor son una oración, oramos día y noche en el silencio de tu ausencia. Te recordamos con cariño y sigues viviendo en nuestros corazones porque olvidarte es imposible. “Aquella a quien amamos nunca muere; aunque esté muerta, vivirá siempre en nuestros corazones”. Sea para ti la gloria eterna de Dios como eterno será tu recuerdo. Hoy, a 10 años de tu viaje sin retorno a la casa de nuestro Padre celestial, le damos la gracias a Dios por darnos la fortaleza, por no abandonarnos en todo este tiempo, ya que solo así podemos vivir sin tu presencia tan querida. Misericordioso Jesús, dale el descanso eterno y brille para ella la luz perpetua. De corazón, BARTOLOMÉ PESOA.